Clínica Lucq: centro especializado en la atención y cuidado del pie diabético

Se calcula que la diabetes afecta a unos 422 millones de personas en el mundo o, lo que es lo mismo, a 1 de cada 11 personas. Estas alarmantes cifras aumentan cada año, provocando millones de muertes y otras consecuencias como la ceguera o la insuficiencia renal.

En total, existen tres tipos de diabetes: diabetes tipo 1 o de inicio de infancia, cuando el cuerpo no produce suficiente insulina; diabetes tipo 2 o de inicio de edad adulta, cuando el cuerpo produce insulina pero no la utiliza apropiadamente; diabetes gestional, como una condición temporal durante el embarazo.

Además de las consecuencias mencionadas al inicio, la diabetes puede dar lugar a la aparición de lesiones cutáneas y úlceras en el 25 % de los pacientes. La explicación la encontramos en la afectación de la enfermedad sobre vasos, nervios y tejido epitelial, a esto se añade que, por su propia patología, los pacientes tendrán un elevado riesgo de infección.

Cuando hablamos de pie diabético hacemos referencia a una complicación recurrente de la diabetes, que se caracteriza por lesiones y úlceras en la zona de los pies, provocadas por la neuropatía periférica (alteración de los nervios periféricos) y los problemas circulatorios de los miembros inferiores. 

En Clínica Lucq, clínica de angiología y cirugía vascular, somos especialistas en el tratamiento de úlceras de cualquier tipo y gravedad.

En el pie diabético es primordial la prevención, estas úlceras pueden prevenirse teniendo en cuanta una serie de pautas por parte del pacientes y realizando visitas a un centro médico especializado.

Enseñar al paciente a realizar su propia inspección es fundamental, detectar enrojecimiento, durezas, hematomas, piel cuarteada y ampollas, para acudir rápidamente a un centro especializado es definitivo para el buen control de esta enfermedad.

Además, existen una serie de consejos básicos (para diabéticos) como lavar los pies con jabón neutro y secarlos con cuidado, lubricarlos con aceite, cortar las uñas con regularidad o evitar zapatos incómodos y andar completamente descalzos.

Si el pie diabético ya se ha manifestado en forma de úlcera, nuestro equipo realizará un diagnóstico para valorar el tipo de úlceras al que nos enfrentamos, poniendo en marcha un protocolo para garantizar su cicatrización. En el caso de úlceras resistentes, podría recomendarse el tratamiento quirúrgico. Contacta con nosotros para más información.